Amigo te informaré hasta donde yo sé.

No creo que esto se lleve a cabo tal como tú lo expones, en primer lugar porque en las reuniones de los TJ nadie discrepa, ¡faltaría más! Y en segundo lugar porque las aportaciones de los niños son muy breves y si las hacen se limitan a leer un pequeño párrafo de sus revistas.

Lo que sí es cierto es que sus reuniones suelen ser bastante soporíferas, incluso para los adultos, y a los niños se les hace muy duro tener que soportarlas, sentados en una silla, sin moverse ni hablar. En el caso de que alboroten sus padres les darán un cachete si hace falta, aplicando la “norma bíblica” de “la vara de la corrección quitará la necedad del corazón del niño”.

He oído comentarios de exTJ que han lamentado ese tipo de educación dado a sus hijos cuando se hallaban en la secta, por lo absurdo de llevar a los niños a las reuniones a tan corta edad, así como privarles de la compañía de otros amigos no TJ, también no celebrar las habituales fiestas infantiles, ni darles los típicos cuentos para niños, y sí en cambio la literatura de la secta en la que en muchos dibujos aparecen cosas desagradables para niños como un mundo en ruinas o bestias extrañas del Apocalipsis.

En fin, lamentan haberles sustraído en cierta forma su infancia y total para nada, o lo que es más grave, temen en qué forma la mentalidad del niño habrá quedado afectada por la relación con la secta a tan temprana edad.